RECAUDACION Y REACTIVACIÓN ECONÓMICA CON SEGURIDAD JURIDICA

RECAUDACION Y REACTIVACIÓN ECONÓMICA CON SEGURIDAD JURIDICA

RECAUDACION Y REACTIVACIÓN ECONÓMICA CON SEGURIDAD JURIDICA

Como parte de las medidas que aprobará el Ejecutivo, se encuentra la relacionada con la instauración de disposiciones tendentes a incrementar la recaudación tributaria. Encontrándose dentro de ellas, el recupero de deudas tributarias que se mantienen en litigio (muchas de ellas, como consecuencia de acotaciones efectuadas por la SUNAT sin mayor asidero).

 

Así , por ejemplo, en los últimos días se ha podido observar que la SUNAT ha efectúado comunicaciones públicas efectistas respecto a la situación de la deuda tributaria de un club de fútbol así como de aquellos contribuyentes que mantienen litigios pendientes con el Fisco. Tomandose como estandarte, el cuestionable fallo expedido por la Corte Suprema de la República, quién en aplicación extensiva y forzosa de las normas que regulan el Impuesto a la Renta (IR) y su base jurisdiccional, ha considerado como renta de fuente peruana, y por tanto gravado con el IR, los servicios satelitales, contraviniéndose con ello pronunciamientos previos de la propia Intendencia Jurídica de la SUNAT y demás entes tributarios involucrados en la controversia, como es el caso del Tribunal Fiscal.

 

Todo hace apuntar que, estaríamos entrando en una política fiscalista en el que la recaudación se encontraría por encima de aspectos técnicos y objetivos. Negativa y contradictoria señal.

 

Si el Gobierno se ha propuesto reactivar la economía, un clima de inseguridad jurídica y con notoria falta de predictibilidad normativa sobre las reglas tributarias aplicables a las operaciones en el mercado, ocasionarán un contexto contraproducente, tal como ya lo advertimos en una anterior publicación .

 

En esa línea, de la misma forma, no se puede satanizar un derecho fundamental como es el Derecho de Defensa, Contradicción y Acceso a la Tutela Jurisdiccional Tributaria Efectiva, al que constitucionalmente todo administrado tiene derecho, más aún tratándose de una materia sumamente sensible como es la fiscal, en el que la propiedad, libertad de empresa, entre otros, se pueden encontrar en legítima discusión con posturas antagónicas igualmente válidas. Siendo oportuno señalar, que incluso la duplicidad o multiplicidad de interpretaciones normativas, en casos donde son evidentes, es consecuencia, justamente de una confusa creación legislativa expedida por el propio Estado. Ergo, para nadie es desconocido que en muchas ocasiones, ha sido el mismo Estado el promotor del «desorden normativo – tributario» que finalmente han afectado a los contribuyentes, sus operaciones y naturalmente su rentabilidad.

 

Las inversiones, fuente de riqueza y de trabajo, son sumamente sensibles frente a estas señales, y los ratios que manejan instituciones financieras internacionales para identificar plazas con climas propicios para inversiones, toman como variables, entre otras, la seguridad jurídica que brinda un determinado estado así como, la fuerza e independencia de sus instituciones, vale decir, el grado de institucionalidad de sus entidades, incluyendo las recaudadoras y aquellas que administran justicia tributaria (incipiente o nula en el caso peruano). Aspectos que estimamos, no se estarían considerando como piedra angular para lograr los objetivos económicos trazados y sobre las que el presidente Vizcarra, el dia de hoy, ha solicitado 6 meses para observar los primeros resultados.

 

Ahora, si bien la adopción de medidas para reactivar de la economía resultan necesarias, estas no solo pasan por el tamiz de recaudar a cualquier precio, satanizar derechos de los contribuyentes, forzar instituciones jurídicas; ensombreciendo con ello garantías fundamentales así como su enrarecimiento. Pues tal como hemos comentado en anteriores post, la reingenieria del Estado además de pasar por el ámbito fiscal, debe empezar por el verdadero control del gasto público o corriente, identificando los nichos donde se producen fugas y optar por el fortalecimiento del control administrativo interno. De lo contrario, el tan promocionado ahorro fiscal de gastos corrientes por S/ 970 millones, simplemente habrán sido una ilusión más de parte de nuestras autoridades con poder normativo.

 

Reactivación de la economía sí. Medidas concretas, eficaces e inmediatas sí. Pero con señales positivas para los contribuyentes, sus derechos y el mercado, tanto en el corto, mediano y largo plazo. Solo así conseguiremos la tan ansiada estabilidad jurídica – económica e institucional que nuestro país requiere para su verdadero crecimiento en las proyecciones porcentuales estimadas.

 

Luis Farfán Falcón.
Mayo, 2018