OBJETIVO: MAYOR RECAUDACIÓN (mayor fiscalización) …

OBJETIVO: MAYOR RECAUDACIÓN (mayor fiscalización) …

Hoy, el ministro Villanueva, en lineas generales, presentó formalmente ante el Parlamento así como al país, las medidas que tienen como objetivo revertir el contexto adverso por el que venimos atravesando, principalmente en cuanto a los temas de reconstrucción del norte, paralización de la economía, corrupción, educación, salud y seguridad en el frente interno.

 

Bajo esos lineamientos y, tal como ya lo referimos en anteriores post, es claro que el Estado necesitará una mayor caja a la inicialmente presupuestada, para alcanzar los fines propuestos en el plazo de 3 años.

 

Ahora bien, en breve remembranza, el gobierno de PPK como parte de sus primeras medidas apeló a la deuda pública (endeudamiento estatal), en lugar de proponer y ejecutar una verdadera y profunda reforma del sistema tributario nacional, que resultaba imperativa hace ya varias décadas. Por el contrario, se optó por medidas paliativas (coloquialmente denominadas “parches”), tales como el caso del régimen de repatriación de capitales, el IGV justo, el RMT; conjunto de medidas que en buena cuenta han fracasado. Resultando indiscutible que la sola dación de normas y buenas intenciones no son las herramientas que van a tender a solucionar los complejos problemas de fondo que sufre el Perú.

 

Visto ello así, son tangibles los costos y perjuicios que están significando las erróneas decisiones adoptadas en política fiscal, así como otras que son de público conocimiento. No debe olvidarse que a mayores yerros, mayor es el clima de inseguridad jurídica y por lógica consecuencia, una menor recaudación a raíz de menores inversiones, (paralizadas o expectantes), así como de menores actos de consumo.

 

En este contexto, anhelamos que el actual gobierno cumpla con los ejes trazados con miras a lograr una pronta mejoría a favor de la población y de las operaciones de mercado en general. Para ello, el apoyo del Congreso en este plano juega un papel trascendental e histórico.

 

Los objetivos nacionales así lo reclaman, sin embargo, vemos como una vez más los paganos de los costos, producto de las decisiones contradictorias, tardías o mal ejecutadas de parte de los órganos de Gobierno, son los contribuyentes. No hay lonche gratis reza un viejo principio económico. Siempre hay alguien que debe asumirlos, y en este caso son los administrados en general.

 

Sin embargo, no queda duda que lo anterior se verá traducido en mayores y potentes fiscalizaciones tributarias, pues para los efectos, el Gobierno y las entidades competentes vienen trabajando medidas transversales. Por lo que nuevamente enfatizamos, que el accionar de la SUNAT (entidad que jugará un rol fundamental para la consecución de los ejes), deberá desarrollarse en observancia de los derechos y garantías de los contribuyentes. La sociedad civil y sus principales actores deben ser férreos observadores del buen uso del ejercicio del poder. 

 

Pues de lo contrario, las medidas propuestas, podrían tener un efecto contraproducente al esperado, como es el caso del incremento de la informalidad o de una mayor litigiosidad, tal como aconteció en el caso griego, cuyo ministro de economía ante la gran crisis, implementó un sistema de control fiscal cuasi policíaco, irracional, desproporcionado y sobre los cuales no existieron resultados favorables que destacar.

 

Visto por el lado peruano, entre el empresariado y contribuyentes en general, el clima de incertidumbre y expectativa sobre el accionar de la SUNAT en este contexto resulta una gran preocupación, más aún teniendo como espada de Damocles una Norma XVI inserta en el Código Tributario, conteniendo una Cláusula Antielusiva General (CAG), aún no reglamentada, y que se viene trabajando unilateralmente por el Gobierno sin haber convocado y escuchado las propuestas de los distintos gremios empresariales sobre los cuales les sería de aplicación. Entendemos que la premura con la que están actuando, se debe a que su publicación y aplicación debe ser inmediata, específicamente en el primer semestre del año, tal como lo ha declarado el titular del MEF.

 

Finalmente, dadas las circunstancias, en rigor, no observamos medidas concretas para lograr una verdadera ampliación de la base tributaria, sino por el contrario, lo que se apreciaría es una nueva focalización de mayores acciones de control tributario sobre los contribuyentes formales, quienes finalmente son los que sostienen el presupuesto y a quienes se les seguirá trasladando los costos de las medidas de Gobierno. Siendo que esta vez la fiscalización tributaria así como, la aplicación de la CGA, significarán variables determinantes a razón de obtener mayor caja y la intensidad con la que al parecer la predicha norma será regulada, pero sobre todo aplicada. El horizonte sigue siendo incierto.

 

Luis Farfán Falcón.
Mayo, 2018