BITCOINS, CRIPTOMEDAS Y FISCALIZACIÓN

BITCOINS, CRIPTOMEDAS Y FISCALIZACIÓN

 

BITCOINS, CRIPTOMEDAS Y FISCALIZACIÓN

Es indiscutible el avance y democratización de las TI´s y su repercusión en las operaciones comerciales. Del trueque como primera manifestación económica transaccional, a los negocios mediante el empleo de plataformas digitales de compras y servicios en línea como es el caso de Uber, Amazon, Ebay, Walmart, Mercado Libre, Spotify, Netflix (interesante seguimiento merece el caso argentino, quienes en el marco de una próxima reforma pretenden gravar los servicios de Spotify, Netflix y Airbnb, haciendo responsables del impuesto a los emisores de tarjetas de créditos y bancos).

En esa misma línea, actualmente se viene incrementado el empleo y difusión del denominado “dinero digital” a través de diversas criptomedas y bitcoins, como nuevo medio de intercambio de bienes y servicios, en reemplazo del circulante oficial y reconocido por los Estados.

Dentro de ese contexto, la evolución tecnológica en el mercado, por su propia naturaleza, resulta un proceso irreversible, máxime si éste tiende a agilizar el libre intercambio de bienes y servicios, así como la inmediata satisfacción de necesidades.

Desde esa perspectiva, los Estados representados por sus Administraciones Tributarias (AT´s) se encuentran frente a nuevos retos en cuanto al control tributario de dichas operaciones y en consecuencia, el de lograr una recaudación efectiva sobre a las mismas. Siendo que, en ese mismo tenor, se han pronunciado una serie de organismos y entidades supranacionales como es el caso de la OCDE.

Empero, las variables que vuelven compleja la fiscalización y la recaudación sobre tales operaciones (que evidentemente reflejan capacidad contributiva), está dada por, entre otras, a (i) la incipiente regulación normativa tanto a nivel domestico como a nivel internacional respecto al tratamiento tributario aplicable a estas nuevas formas de negocios, (ii) la ausencia o falta de rapidez sobre la transparencia en el intercambio de información entre los Estados (burocracia estatal) y, (iii) las dificultades operativas que en el trabajo de campo encuentran las AT´s, sobre todo cuando las operaciones se concretan en formas transfronterizas.

En ese contexto, una vez más el derecho tributario queda rezagado frente a las operaciones que los agentes económicos realizan en el mercado, pero esta vez mediante el uso de la tecnología. Por lo que, pese a tratarse de operaciones y servicios que deben tributar en las jurisdicciones que correspondan y lógicamente estar bajo el control tributario, muchas de ellas actualmente no lo están, generándose con ello un importante forado en la recaudación de los Estados, que ni las directrices BEPS han podido frenar.

Por ello, más allá de normas con alcances supranacionales, fiscalizaciones, controles, directivas, e intercambio de información, una variable que debe considerarse en el replanteo de la tributación en el actual contexto tecnológico, es el de concientizar y difundir sobre la gran importancia del tributar en las generaciones  actuales y en las venideras. Para ello, la mayoría de los Estados, como en el caso peruano, deberán cumplir de manera optima sus obligaciones frente a los ciudadanos – contribuyentes para que de esa manera, al beneficiarse con un retorno efectivo de sus tributos, el cumplimiento tributario se traduzca en un circulo virtuoso y no en uno de caracter vicioso, en el que las AT´s solo se dediquen a perseguir y sancionar a los generadores de riqueza, pero ahora a nivel global.

Luis Farfán Falcón.
Abril, 2018