ELIMINAR EXONERACIONES ¿ES LA SOLUCIÓN?

ELIMINAR EXONERACIONES ¿ES LA SOLUCIÓN?

Las exoneraciones implican el no pago de tributos –basados en razones objetivas- establecidas por el Estado en ejercicio de su poder de imperio. Las razones de su dación son múltiples, pero entre otras, encontramos el incentivar determinadas actividades económicas o zonas geográficas del país en las que la brecha de desarrollo en comparación con otras es notoria. Un claro ejemplo lo constituyen las exoneraciones de impuestos de los que goza la amazonia peruana.

 

No obstante, en los últimos días se ha puesto sobre la palestra la evaluación en torno a la vigencia y/o eliminación de las exoneraciones y entre ellas, la exoneración del IGV de las que goza la amazonia, en el entendido que la misma conjuntamente con la demás según declaraciones de la SUNAT le “cuestan al Estado la suma de S/ 8,034 millones” a raíz de las malas prácticas de algunos contribuyentes.

 

Lo primero a tomar en cuenta es que no se puede generalizar que el presunto fracaso de las exoneraciones en dicha zona se deba a las malas prácticas de cierto grupo de contribuyentes. Y lo segundo, es que el Estado resulta corresponsable que las exoneraciones no hayan cumplido íntegramente sus objetivos dentro de la Política Fiscal y de desarrollo en un clima de bienestar general. Más aún, cuando resulta claro, que la simple dación de normas no solucionan los problemas de fondo, puesto que las normas estableciendo exoneraciones deben ir de la mano con el acompañamiento de una serie de medidas, no solo de naturaleza fiscales, sino también políticas, comerciales, educativas, entre otras.

Ahora bien, en el pasado hubieron intentos de eliminar la exoneración del IGV en amazonia a cambio de transferencias, sin embargo, el proyecto de tales medidas trajo consigo costos traducidos en conflictos sociales.

En ese sentido, si el Estado está pensando evaluar la eliminación de las exoneraciones en la zona selva, dicha medida debe sustentarse en evaluaciones y variables objetivas en las que se ponderen los beneficios que también han traído consigo las exoneraciones en aquellos contribuyentes e inversionistas que sí optaron por su acogimiento y ejercicio de acuerdo a ley. Actores principales a los que no se debe dejar de lado de esta evaluación, al margen de los estudios del MEF u otros organismos que invocan la necesidad de eliminar las exoneraciones en amazonia. Solo así podría evitarse o aminorarse el costo social, financiero y comercial que una medida como la que se viene proponiendo podría acarrear.

 

Finalmente, más allá de evaluar la eliminación de las exoneraciones tributarias, el Estado podría priorizar en evaluar la eliminación del gasto corriente y “superfluo” (tal cual lo han denominado) en los que ha venido incurriendo durante décadas, como son planillas elevadas, burocracia, alquileres innecesarios, frondosas consultorías, pero sobre todo implementar una política efectiva de lucha contra la corrupción que impera internamente dentro del propio aparato estatal. Se hace necesaria no solo una evaluación del Estado en ese sentido, sino una reducción de los costos que el mismo aparato estatal ocasiona por cuenta propia y que como colofón nos es trasladado como contribuyentes.

Luis Farfán Falcón.
Abril, 2018.